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Los últimos extranjeros en salir de Afganistán: Comparación de las retiradas entre URSS y Estados Unidos

Por Felipe Sandoval

Durante el día, el 15 de febrero de 1989, el comandante Boris Gromov, bajó del BTR para encontrase con su hijo de 15 años, recibió un ramo de flores, y caminando, fue el último soldado soviético en cruzar el puente de la amistad que era la frontera entre Afganistán y la URSS. En cambio, el mayor general Chris Donahue, abordó armado el último avión norteamericano en Afganistán bajo la obscuridad de la noche ya con el aeropuerto “Hamid Karzai” bajo el control total de los talibanes.

Los últimos extranjeros en salir de Afganistán: Comparación de las retiradas entre URSS y Estados Unidos

¿Qué invasión terminó por ser más humillante? ¿La versión soviética o la americana?

Si se analizan ambas ocupaciones, la soviética tuvo un número 6 veces mayor de bajas y heridos que el bando estadounidense, sin embargo, hay que recordar que los muyahidines fueron apoyados por distintos países que les dieron apoyo armamentístico de última generación y entrenamiento (entre ellos Estados Unidos), en contraste, los talibanes no contaban con el armamento avanzado como lanzamisiles tierra-aire, ni lanzacohetes múltiples de fabricación china como lo hicieron sus predecesores en la guerra afgano-soviética.

Por otra parte, los soldados soviéticos, no solo se dedicaron a realizar acciones de combate, sino también a la construcción de escuelas, hospitales e incluso lugares de entretenimiento como cines, que a la postre terminaron convirtiéndose en mezquitas, algunas represas para la generación de electricidad se hicieron con fondos soviéticos, así como la construcción de caminos, puentes y la red eléctrica nacional que quedó inutilizable después de las múltiples guerras civiles entre 1989 y 2001. La coalición hizo muy poco a favor de la población afgana, o me atrevería a decir que casi nada, ya que, las escuelas seculares fueron hechas con fondos de la ONU, no de la coalición de la OTAN.

¿Por qué el ejército nacional afgano apoyado por la URSS pudo mantener al gobierno 3 años?

Porque cuando la URSS intervino en Afganistán no tuvo que hacer un ejército desde cero, si bien hubo masivas deserciones y estaban desmoralizados, estos se centraron desde el primer día en entrenar a los soldados, la corrupción también jugó en contra ellos, ya que mucho del equipamiento soviético terminó en manos de los muyahidines, pero aún así lograron mantener fuera de Kabul a los guerrilleros islámicos durante varios años, hasta que cesó la ayuda soviética a finales de 1991 (cuando desapareció la URSS).

El ejército moderno afgano, no pudo contener a los talibanes en diez días pero ¿por qué ocurrió eso? ¿Les faltaban municiones y tácticas para defender su país? Entonces, ¿qué hizo la OTAN? Porque supuestamente mantuvieron 15 mil soldados para su entrenamiento y modernización desde 2014. Uno de los factores importantes para su escandalosa derrota fue la corrupción, y es que, en el mercado negro eran vendidas armas y municiones que había entregado los Estados Unidos y otras tropas de la OTAN. Ya desde la “Operación Ciclón”, donde armaron a los muyahidines afganos, la CIA compraba armas al ejército nacional afgano, si sabían que la corrupción era su principal problema, ¿por qué los occidentales nunca se concentraron en erradicar ese obstáculo? Por eso, las desmoralizadas tropas fueron dejando sus puestos, huían en masa, se rendían y e incluso, me atrevería a decir que se unieron a los talibanes.

Otro factor a incluir para esa desmoralización del ejército fue que ningún representante del gobierno afgano fue incluido para las pláticas con los talibanes en Doha, en cambio, Mijaíl Gorbachov, siempre incluyó al presidente afgano en las negociaciones de paz que se hicieron en Génova en los años 80 para tratar de poner fin a las hostilidades. Así, Estados Unidos, representado por Mike Pompeo, secretario de estado del gobierno de Donald Trump, cometió el mismo error que hizo en París cuando estaba la Guerra de Vietnam, negociar a nombre de un gobierno de un país el cual no les pertenece y cedieron a los talibanes en aspectos que el gobierno de la república islámica no estuvo de acuerdo.

La cimentación de un Estado (fallido)

Joe Biden argumentó que no estaban en Afganistán para construir un estado, ¿en serio? Los dos únicos presidentes de la hoy desaparecida “República Islámica de Afganistán” fueron Hamid Karzai y Ashraf Ghani que eran representantes directos de los intereses de Washington en suelo afgano, ambos fueron tecnócratas educados en Estados Unidos, e incluso Ashraf Ghani tenía la nacionalidad norteamericana, pero renunció a ella para poder ser presidente, ambos, estaban alejados de la realidad afgana, se redacto una constitución y formaron instituciones a similitud de occidente, pero que nunca combatieron al principal mal de Afganistán, la corrupción (que ellos mismos la practicaban), trataron de occidentalizar un país, el cual en las zonas rurales jamás vieron los supuestos “beneficios” de aquella occidentalización.

El politburó soviético, no cometió ese mismo error, imponer en el poder a gobernantes educados en las universidades soviéticas, a pesar que Nur Muhammad Taraki sí estudió en la Universidad Estatal de Moscú, pero conocía muy bien Afganistán, los demás sucesores, Hafizullah Amín, Babrak Karmal y Mohammed Najibullah, todos habían sido educados en la Universidad de Kabul, todos por su formación, tenían la sensibilidad a las problemáticas afganas, no proveían de soluciones impuestas por el mercado y carecían de una visión tecnocrática en un país de mayoría rural, donde siempre han tenido las mismas penurias ya históricas, lugares donde la única medicina disponible, era y sigue siendo el opio.

Mohammed Najibullah, el último presidente de la República Democrática de Afganistán, trató de formar un gobierno para la reconciliación nacional, adoptó una nueva constitución orientada a convertir a Afganistán en una república islámica moderada, pero que nunca logró la estabilidad política y económica, algo que para los afganos, ya es un sueño utópico. Mientras que los tecnócratas afganos, pensaron ilusos que el movimiento talibán, iba a adaptarse para ser una opción en la corrupta “democracia” afgana occidentalizada, algo así como sucedió con el Frente Farabundo Martí y el Frente Sandinista en Centroamérica, nada más que alejado de la realidad, puesto que los islamistas radicales, nunca renunciarán a la idea histórica de la “yihad” o guerra santa, porque así derrotaron al Imperio Británico, a la Unión Soviética y ahora le ganaron a la máxima potencia mundial.

En conclusión

La buena planificación y los acuerdos de paz firmados entre los representantes de los grupos beligerantes, hizo que la retirada de las tropas soviéticas fuera ordenada y no hubo necesidad de evacuar de manera vergonzante su embajada en Kabul, como sí sucedió a mediados de agosto de 2021 con la embajada de Estados Unidos, y es que, Afganistán siempre será un territorio enemigo para los extranjeros que traten de imponerles un estilo de vida el cual no les interesa, y solo quieren seguir su vida como ellos quieren por más pobres que nos parezcan.

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